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16 de noviembre de 2011

Gente Single



A todos los que habéis compartido conmigo esta maravillosa experiencia por aguas del Mediterráneo, haciendo que un trocito de mi corazón se vaya con vosotros.

Especialmente a mi compañera y amiga Angi, y a Europlayas por la oportunidad brindada.


Muchos piensan que ser "single" es simplemente ser un soltero, alguien que se quedó para vestir santos, separados, divorciados o únicamente pobres desgraciados que la dicha de la vida no le sonrió y tras varios años de relación se quedan solos y tirados.

También opinan que si eres single es porque no tienes la capacidad suficiente o necesaria para tener pareja, para convivir en pareja y que eres un friki con cara de rancio que cuando te acercas a chicas o chicos salen despavorida/os porque por ahí llega el Torrente de turno o la Betty la fea de saldo.

Y no nos llevemos a engaño, todos somos, hemos sido o seremos "single" en cualquier momento de nuestra vida.

Porque esta perra vida cuando menos lo esperas te puede dar un palo tan fuerte en cualquiera de sus macabras formas que tengas que abrir un día el ropero de tu casa y elegir si coger el disfraz de single o la toca y la corbata de luto.

Unos decidimos, aun sin dejar de pensarlo, la verdad sea cierta, en coger el disfraz de single.

Este disfraz envuelve a diferentes personajes. A apuestos Generales del Ejército, a bellas bailarinas Tunecinas, a Jeques árabes, a elegantes gansters Napolitanas, etc…

Pero bajo este disfraz de "single", hay maravillosas o aterradoras historias que han forjado a personas de una manera que muchos no llegan a entender.

Bajo la máscara de muchos existen desengaños, amores y desamores, fidelidad truncada, traumas y mucho de eso que convierten y aportan a un ser humano de esa casi indestructible coraza que solo unos privilegiados podemos tener.

La persona que hoy eres, es sencillamente el resultado de lo que has vivido durante tu vida.

Pero ojo, no cualquiera puede ser "single".

Porque ser "single" es una actitud ante la vida, es ser un rebelde dentro de esta sociedad envuelta de obligatorios y a veces engañosos valores como el matrimonio, la familia feliz y la amistad eterna que cuando miramos a nuestro alrededor resulta que es una minoría aplastante la que disfruta de ello.

Ser "single" es decir: “Aquí estoy yo, ¿qué pasa?”

Tomar el mundo por montera y convertir aquello que para otros sería la destrucción como ser humano en una herramienta de autoestima que provoque que cada mañana te mires al espejo y digas: “Buenos días amigo. Aquí estás de nuevo, viviendo un nuevo día. Disfrútalo porque no sabes si el destino te brindará otro.”

Ser "single" es una sonrisa, es una ilusión permanente, es diversión, es amistad, es un abrazo, es complicidad y es la fórmula perfecta para valorar aquello que muchos apenas tienen en cuenta cuando lo poseen como es el amor, el respeto y la lealtad ante parejas y amigos.

El espíritu "single" es evolucionar ante la acción. Es la reacción.

Es un estado que hace de pasarela entre la tristeza y la alegría, entre el desamor y el amor, la infidelidad y la fidelidad, entre la traición y la amistad, entre la muerte y la vida.

Reconozco que detesto el término SINGLE, pero durante estos días he sido capaz de encontrar la verdadera definición de la palabra haciendo una disección en el significado de sus siglas, porque SINGLE son unas siglas y no una palabra adoptada de otro idioma.

S.I.N.G.L.E. se traduce de la siguiente forma:

S-encillo
I-nteresante
N-atural
G-enial
L-ibre
E-ncantador

Yo también fui "single", yo también como algunos de vosotros perdí las esperanzas, cometí grandes errores, forzaba la sonrisa o perdí la orientación como persona.

Pero también un día, sin esperarlo, cuando más polvo mordía, el destino me regalo una brújula que marcó un nuevo camino hacia la vida. Un Ángel se apareció ante mí, que quizá no merezca, pero que hace que mi vida sea maravillosa.

Esos ángeles existen, merodean cerca de nosotros, pero aparecen solos, sin esperarlos, no se buscan.

Llegan y te aman.

Ahora, quizá no me encasille como "single" pero si me considero sencillo, interesante, natural, genial, libre y encantador…

Igual sigo siendo "single", ¿no?

No dejéis de disfrutar cada día de esta maravillosa vida como si fuese el último que os queda por vivir y mírense todas las mañanas al espejo sonrriendo.

Sonrían, sonrían… jajajajajajaja.

Besos y abrazos para toda la "Gente Single".




12 de noviembre de 2011

Maradona en Nápoles


Felicidades Álvaro, lo prometido es deuda.


Por cualquier rincón de la bella Napoli, en cualquier recobeco puedes encontrar a Diego.

Diego Armando Maradona fichó en 1984 por el SSC Napoli pasando aquel 5 de julio a ser una leyenda viva para la ciudad Napolitana.

Hoy en día, casi 30 años después, la figura del mejor futbolista de todos los tiempos (según mi modesta opinión) sigue estando presente por las calles, los bares y las conversaciones futboleras de los napolitanos.

Maradona es un ícono para ellos, permaneciendo de manera relevante junto con los nuevos idolos de la Forza Napoli.

Yo hace pocos días me adentré en el centro de Napoles y busqué el tesoro que prometí a mi amigo Álvaro y allí entre pulcinellas, figuras de resina y escayola, panderetas y otros enseres navideños, se abría hueco el rostro y la silueta de D10S.

Los que lo vimos jugar en directo, los que tuvimos el honor de que vistiera la zamarra del equipo de nuestros amores podemos decir que fué, es, y será el más grande, al menos hasta que Leo Messi logré coger a una banda de aseados futbolístas y hacerlos campeones del mundo como Maradona hizo en 1986 en México.

Mientras tanto, ni Pelé, ni Di Stefano, ni Cruyff, ni nadie...

Mientras tanto... Grande Diego, grande Maradona.

El más grande.



Pincha aquí para ver mis fotos favoritas de "Maradona en Napoles" en una presentación.

Pincha aquí para ver el album de fotos de este post.

22 de octubre de 2011

La Reina Zíngara, un lugar gastronómicamente mágico


Casi un año viviendo en Málaga y escuchando a muchos de mis conocidos, qué cómo después de tantos meses por esta ciudad, aún no había ido a comer a La Reina Zíngara.

Y la verdad que oportunidades tuve, pero hasta hace una semana no pudo ser.

Y que puedo decir cuando uno es protagonista al disfrutar en un lugar maravilloso, con un encanto especial y fascinante, de una gastronomía tan particular como increíble.

La Reina Zíngara no es un restaurante al uso. Yo diría que es un estilo de hacer restauración de una forma totalmente diferente y que permite al comensal sentirse parte de una aventura mística que en cualquier momento hará que la experiencia vivida sea casi inolvidable.

Solo atravesar el umbral de la puerta ya te dice que no estás accediendo a un simple restaurante.

La maravillosa decoración salpicada de obras de arte, mezclando contemporaneidad y clasicismo, el privilegiado servicio, o la carta que ofrece empieza a ser un aperitivo dignos de deleite.

En la elección siempre se agradece que otro por ti te aconseje.

Yo puedo hablar de la ensalada Príncipe de Huelva con milhojas de ventresca de atún, de las croquetas de carabinero, del pulpo a la gallega, de la exquisita carne de ternera en entrecot o solomillo al estilo Zíngaro y de cómo no poder resistirse a cometer uno de los siete pecados capitales de su carta de postres.

Yo me dejé llevar por La Avaricia que sacó de mi la panacotta de chocolate blanco provocando en mi paladar una incontrolable Ira que hizo probar el helado de piel de naranja mezclado con coulant de chocolate.

Para terminar un suave sorbo del afrodisíaco vino que durante toda la comida acompañó la mesa.

Hasta aquí, sin dejar de ser estupendo todo lo vivido, bebido y comido, no deja de ser quizá una experiencia más de las muchas vividas en buenos restaurantes pero cuando en mitad de la comida Catriel se acerca a la mesa y provoca la emoción que su voz transmite al cantar una romántica melodía o alguien se sienta contigo a leer el poso de tu taza de café y ser capaz, en una sesión yo diría que mágica, de aventurar tu futuro, de conocer tu pasado, y de ofrecer a tu persona unos minutos de serenidad que hacen que tu piel se estremezca y que tu corazón sea capaz de verse sobresaltado por lo que alguien que no te conoce absolutamente de nada, parezca que lleva contigo desde que eres un niño solo acercando un péndulo al reverso de tu mano.

Podría comentar otros muchos detalles, pero prefiero que seáis vosotros los qué, si algún día estáis por el centro de Málaga lo descubráis por propia experiencia ya que en este lugar “NO PUEDES CREER LO QUE TUS OJOS NO VEN”.

La Reina Zíngara, ¿quién fue?, ¿cómo llegó hasta aquí?...

La Reina Zíngara está en cada rincón.

La Reina Zíngara es una fascinante historia de amor qué podréis descubrir en el momento de sentaros a la mesa…

La Reina Zíngara podría ser cualquiera de las cuatro maravillosas mujeres que acompañaron a Nahuel y un servidor en esta mágica comida.

Gracias a Inmaculada y Biagio por hacerme sentir como en mi propia casa.

Felicidades por vuestro entusiasmo e ilusión palpable en la atmósfera que se siente en cada recodo de este único e inimitable lugar.

Nos vemos. Aun me quedan por probar otros cinco pecados capitales…







12 de octubre de 2011

Esa extraña patología mental llamada viajar...



En el pasado #TBMAGP viví un momento muy especial y emocionante que recordaré durante mucho tiempo.

Antonio Quinzan (viajesyfotografia.com) tomó la palabra en la conversación viajera 2.0 y durante cinco minutos atrajo la atención de decenas de "enfermos" como él que allí presentes fuimos capaces de tocar con nuestras manos y ver con nuestros ojos cada uno de los lugares donde él ha vivido, experimentado y sentido.

Gracias Antonio por aquél maravilloso regalo que hoy me tomo la licencia de hacer llegar a mi reducido grupo de fieles seguidores por que sencillamente: "Lo siento, no puedo evitarlo, lo siento no puedo evitarlo..."

Aquí os dejo su conversación:

Esto va dedicado a todos los que sufren de esa extraña patología mental llamada viajar...

Hace algunos años decidí hacer realidad uno de mis sueños: viajar a Japón. Tras dos maravillosas semanas recorriendo el país, el regreso a casa me deparó una sorpresa: mi novia de entonces me esperaba con sus maletas en la puerta y un gatito en los brazos. Mientras salía de mi vida me decía: ahí te quedas con tus viajes y con un gato para que te haga compañía.

A partir de entonces me he preguntado muchas veces, cada vez menos esa es la verdad, si seré un bicho raro por preferir recorrer el zoco de Marrakesh o el mercado indígena de Chichicastenango, a meterme en un Carrefour.

O si seré un pervertido por recorrer miles de Km. hasta Ciudad del Cabo para meterme en una jaula de acero mientras a mi alrededor nadan excitados unos enormes tiburones blancos.

¿Estaré loco de atar porque después de un vuelo de 13 horas, me meto otras 5 conduciendo por Uruguay jugándome el tipo?...Y ¿para qué?…pues para ver uno de esos atardeceres mágicos rodeado de lobos marinos a los pies del faro de Cabo Polonio.

¿Estaré mal de la cabeza por hacerme la ruta maya en auto-stop rodeado de indígenas, pavos, pollos y chanchos? ¿Por recorrerme Petra corriendo para aprovechar hasta el último minuto de mi estancia en ese lugar mágico?

¿Seré un perturbado mental por subir a volcanes en erupción en Guatemala? , ¿Por bucear a más de 40 m. buscando esponjas de colores en Cuba? ¿Por tirarme en paracaídas desde 4.000 m. en los Alpes?

¿Me faltará alguna neurona por meterme en un campo de minas en los Altos del Golán? ¿Por preferir subir de madrugada a Masada rodeado de judíos fanáticos por el Camino de la Serpiente para ver el amanecer sobre el Mar Muerto, antes que hacerlo cómodamente en teleférico como el resto de turistas?

¿Seré un extremista radical por dormir en los templos budistas de KoyaSan? ¿Por rociarme de polvos de talco y agua en las fiestas callejeras de Bangkok y Chiag Mai? ¿Por quedarme con la boca abierta contemplando las maravillas del Vaticano? ¿Por emocionarme con la llamada de los muecines al atardecer subido en la Torre Galata de Estambul?

¿Estaré de psiquiátrico por dilapidar mis bienes y mi fortuna alimentando este vicio que es viajar? ¿Por tener la casa llena de billetes y monedas extranjeras? ¿Por acumular guías de países, revistas de viaje, folletos, tickets de entrada a museos…o lo que ya es realmente grave…por asistir casi todos los años al Fitur?

¿Estaré majara perdido por dar de comer a niños hambrientos en Marrakesh, en Panajachel, en Soweto…? ¿o por negarme a regatear unas monedas a gente que está necesitada de hasta el último céntimo para sobrevivir?

Estaré loco, chiflado, trastornado, pirado pero…sí, como decía el replicante de Blade Runner… “Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais”…He visto el infinito chorro de estrellas de la Vía Láctea reflejado sobre el lago Atitlán en Guatemala; estuve allí el día del primer atentado contra las torres gemelas de Nueva York en el 93. He visto a hombres vestidos como Cristo arrastrando una cruz por las calles de Jerusalén y seguidos por decenas de monjas histéricas rezando el Rosario.

Me he bañado con delfines salvajes en Brasil, he oído el canto de las ballenas en Nueva Inglaterra, me han perseguido elefantes en el Kruger, me han robado la comida los osos del Yosemite, he visto volar los cóndores sobre los Andes…

Me he bañado en muchos mares, me he empapado con las lluvias tremendas de las selvas de Centroamérica, he soñado en mundos olvidados recorriendo las ruinas de viejas civilizaciones…casi se me saltan las lágrimas en Hiroshima o en los cementerios y playas de Normandía.

Me he emocionado más allá de las palabras con los fondos coralinos del mar Rojo, con los moais olvidados de la Isla de Pascua, con los inigualables jardines de musgo de los templos de Kyoto, o con las inmensidades urbanas de México y los neones de Times Square en Nueva York. He bailado en el Carnaval de Rio de Janeiro, he sobrevivido a un atentado con bomba en Jerusalén, al choque de mi autobús sin frenos contra una vaca despistada en la Panamericana, a terremotos en Los Angeles y Chile …

Ojalá todo esto no se perdiera como lágrimas en la lluvia…

Hace algún tiempo y para celebrar uno de mis cumpleaños mi mujer me hizo el mejor regalo que se le puede hacer a un viajero impenitente como yo:…. un viaje,… esta vez uno de cinco días a la culta y elegante Praga. Por desgracia para mi sufrida esposa convertí lo que se suponía que iban a ser románticos paseos a la luz de la luna y largos desayunos en la cama en maratonianas jornadas, tremendos madrugones e incansables visitas a todo lo visitable.

El caso es que mi mujer nunca más me ha vuelto a regalar ningún viaje…Pero por lo menos no ha hecho las maletas ni me ha regalado ningún gato.

Constantemente me pregunta por qué no puedo parar en casa quietecito tumbado en el sofá y viendo el fútbol como hace el resto de los hombres del planeta… que cómo hago para destrozar dos o tres cámaras de fotos al año. Que por qué me paso horas y más horas sentado ante el ordenador peleando a brazo partido con webs, servidores, ftps y htmls.

Que de dónde me viene esta obsesión por viajar, por organizar, por escribir, hablar, soñar con viajes, viajes y más viajes…y yo le respondo como el Vizconde de Valmont de “Las amistades Peligrosas” a la única mujer que amó…Lo siento, no puedo evitarlo.., lo siento, no puedo evitarlo…

Antonio Quinzan




6 de octubre de 2011

Mi primer TBM


Ya han pasado varios días desde que terminó el TBMAGP y no dejo de recordar momentos de aquel evento que cambió mi perspectiva de como entender este mundo de blogueros y, lo mejor de todo, creo que confirmó el cambio que desde hace años estoy sufriendo como viajero, que no turista.

Del TBMAGP me llevo los detalles, las anécdotas, las frases celebres y como no, la maravillosa organización y el completo programa que desde Turismo de Málaga prepararon para este grupo de locos por contar lo que se viaja, lo que se vive y lo que se siente por tantos rincones del mundo.

Málaga fue ese marco incomparable anfitrión de esta reunión y conversación viajera.

Málaga, esta ciudad que me cautivó hace ya tiempo y que tuvo la fuerza y el amor necesario para despegarme de esa otra joya de Andalucía que es Sevilla, mi ciudad natal.

Pero ya lo dijo aquel: “Uno no es de donde nace, es de donde pace”.

Volviendo al TBMAGP debo reconocer que mi desconocimiento y mi ignorancia en tantos aspectos de las nuevas generaciones, redes sociales, terminología técnica y otros menesteres era auténticamente brutal.

Como ejemplo puedo decir que no sabía que yo me movía básicamente en 1.0, que el 2.0 es algo inalcanzable para mí cuando calzo un Nokia 6300 como celular.

Pensaba que “hashtag” era el apellido de un teniente de la Gestapo, o que “Four Square” era una conocida plaza del centro de Londres.

Mi cuenta de twiter estaba recién estrenada y mi primer twiteo fue para comentar que, con el debido respeto a la bollería eslovena, no cambio un pitufo mixto o una tostada de pringá por el desayuno amablemente ofrecido por nuestros amigos centroeuropeos.

Imaginaba que un “trending topics” era un exótico cocktail que Anahí de Decker habría probado en uno de los maravillosos cruceros que conoce, que “wordpress” era una agencia de noticias como Reuters.

Igual no creéis que hasta la mañana del sábado del TBMAGP ni siquiera sabía twitear, bueno creo que aún tampoco lo domino demasiado.

De cualquier forma, la mezcla de desconocimiento y admiración por tantos de los que compartieron la jornada hizo quizás que disfrutara de una manera especial escuchando y aprendiendo de gente como Carlos Olmo (vagamundos.net), Juan Carlos Castresana (diarionomada.com), Rafa Pérez (elfotografoviajero.com), etc… y tanta de gente que vive, siente y cuenta, con la misma pasión que yo intento hacerlo, todas aquellas experiencias que su vida viajera le ofrece.

Me quedo con los momentos vividos en compañía de gente especial, de maravillosas personas, de “influenciadores de viajes” para aquellos que nos siguen como Sele nos definió en la Conversación viajera 2.0.

Conversación viajera donde Luis Cicerone mostró Bitacoring, manual de ayuda al bloguero que visito casi a diario y donde Abigail y Pedro me presentaron a Rusko mascota inseparable de sus vivencias.

No puedo olvidar lo vibrante y emotivo que fue el relato que Antonio Quinzan hizo de sus viajes impregnados de esa enfermedad viajera que padece arrancando el mayor de los aplausos de los allí presentes.

El interminable fondo de la mochila que Cristina trajo, llena de objetos imprescindibles para que nuestros viajes no se conviertan en una caja de sorpresas, por un momento pensé que aquellas pistolas podrían estar cargadas y que su exposición finalizaría pegando tiros al techo del salón del CAC.

Aún casi permanece en mi garganta el nudo que Ignacio Jáuregui puso al mencionar a en su ponencia mi Puente de Triana y mi Río Guadalquivir o la posibilidad que Egoitz me brinda para ser un “Heroe Local” quien sabe si bailando salsa, montando en bici o caminando monte arriba en la provincia de Málaga.

La visión que José David Jurado tiene sobre nuestro papel y responsabilidad como blogueros, la ilusión que puede ser para este “humilde cuentaviajes” participar algún día en el programa de radio de Iñaki Makazaga y que cualquiera de sus casi 100.000 oyentes se sienta identificado o influenciado por alguna de mis experiencias viajeras.

Esa conversación terminó con la intervención de Ivan Marcos, un buen tipo con el que compartí mesa y mantel contando alguna que otra anécdota de la jornada, algun chiste que otro y que dijo una de las tantas frases que me quedaron marcadas:

“La lectura es la semilla básica de la inspiración para viajar”.

Esta y otras muchas de las que destaco que:

“Al que no tiene planes, no le pueden fallar” (Carlos Olmo)

O que:

“La mejor fotografía, a veces, se queda en la mochila” (Rafa Pérez)

Son tantas cosas, tantos detalles y personas que se me quedan sin nombrar y tanta gente nueva conocida que en definitiva no hace más que justificar que aquella sencilla aventura que empecé hace poco más de tres años llamada laexperienciadeviajar.com donde cuento mis cosas, mi forma de viajar, mis placeres, donde muestro mis fotografías, mi manera de ver el mundo…

…esta aventura, ahora, empieza a tener sentido.

Ahora me queda mucho por contar, mucho por mostrar.

Gracias compañeros, gracias blogueros, gracias viajeros…





23 de septiembre de 2011

TBMAGP, ha llegado el día


No hace mucho, un día de ruta por el Río Chillar, un compañero de senda me habló de este evento.

Yo le comenté que tenía un blog de viajes, donde contaba mis vivencias y colgaba aquellas fotos que más me gustaban.

Me recomendó que participara del Travel Meeting Blogger de Málaga.

Y así lo hice y ha llegado el día. (Gracias Dani)

No podré estar presente hasta la jornada del sábado pero estoy ansioso de compartir con el universo bloguero mis inquietudes, mis experiencias y aprender de todos aquellos que en muchos casos son como maestros de esta "profesión" para mi.

Comenté con un compañero de trabajo mi presencia en el evento y me dijo que había leído que sería una cita en la que participarán "los más importantes" blogueros de viajes de España, Europa y América del Sur.Enlace
Suena bien, ¿verdad?

Aunque personalmente pienso que este humilde rincón bloguero solo es un sencillo espacio al lado de alguno de los, seguro, mejores blogs de viajes que actualmente merodean por la red.

Todo lo tengo preparado, llevo el maletín repleto, sobre todo, de dudas, de grandes preguntas que buscan respuesta para convertir este espacio en algo que empezó de una manera casi accidental y que poco a poco se va construyendo a base de posts que no hacen más que contar y trasladar una de mis grandes pasiones:

Sentir los viajes, vivir los viajes.

Lee y aprecia con detenimiento este blog en el día de hoy, porque con casi toda seguridad, que no pasado mucho tiempo será distinto, cambiará en detalles pero permanecerá con toda la magia, la ilusión y esa manera personal que tengo de contar lo que vivo, lo que siento y lo que amo.

Ha llegado el día, mañana estaré en el TMBAGP.

Uauuuuuuuu!!! No me lo creo...

18 de septiembre de 2011

Playas de Tarifa




En el maravilloso espacio entre Zahara de los Atunes y Tarifa.

Ahí, donde el levante manda, cuando Eolo descansa…

En ese maravilloso litoral gaditano que posiblemente en su conjunto componga las mejores playas de toda España, de toda Europa y quién sabe, si de todo el mundo.

Zahara, Los Alemanes, El Cañuelo, Bolonia, Punta Paloma, Valdevaqueros, Tarifa…

Vuelvo tras mucho tiempo, demasiado diría, pero regreso con el compromiso de no pasar un solo año sin adentrarme en sus maravillosas aguas.

Y experimento.

La bruma se adentró por Los Alemanes creando una cortina protectora que impide ver los peces que merodean a tu alrededor, subí a Faro Camarinal para luego descender hasta la impresionante playa de El Cañuelo y ver como el día muere horas más tarde allá frente a Zahara.

El barro de Valdevaqueros cubrió mi piel para dejarla limpia de la mezcla de asfalto y polución acumulada durante semanas, meses…

Y frente a la orilla marroquí, Bolonia.

La playa que emociona, la playa que huele, el contraste de luces y colores que ofrece.

El blanco, la arena, la duna.

El verde, los pinos.

El turquesa, su cristalina agua.

El azul, reflejo de un cielo compartido con África.

El gris, la piedra de Baelo Claudia, testigo romano que permanece como centurión de guardia nocturno cuando Bolonia duerme.

Ahí donde el levante manda.

Él decide cuando convierte aquello en paraíso terrenal o en lucha inhumana por permanecer erguido frente a viento y marea.

Ahí donde el levante manda, cuando Eolo descansa, están Tarifa y sus playas.

Pincha aquí para ver mis fotos favoritas de "Tarifa y sus playas" en una presentación.

Pincha aquí para ver el album de fotos de "Tarifa y sus playas"

8 de septiembre de 2011

Te recomiendo Malta



Por diversos motivos, lugares, experiencias y detalles podría recomendarte Malta como un destino atractivo para tus vacaciones de verano o sencillamente para una escapada de unos días.

Yo he encontrado muchos de ellos, también es cierto que intento exprimir al máximo cada minuto que un destino me ofrece y ver siempre la botella medio llena en cada lugar que viajo.

Yo te recomiendo Malta y te lo recomiendo…

Por disfrutar de maravillosas playas como Armier, Paradise o San Blas, pequeñas calas de arena color albero y aguas cristalinas donde minúsculos peces devoradores de piernas son simpáticos compañeros de baño…

Por ver puestas de sol inolvidables en Ghan Tuffieha Bay, Ras Il-Qammieh o en los Acantilados de Dingli.

Por dejar llevar tu imaginación como un niño en Playmobil Fun Park o en el colorido Popeye Village de Anchor Bay.

Por adentrarte en el Grand Harbour a borde de un pequeño crucero y contemplar la fortificada Valletta y las Tres Ciudades desde una perspectiva única que te permite entender la dificultad que aquellos atrevidos marinos tenían para intentar asediar y conquistar este tesoro en mitad del mediterráneo.


Por disfrutar de un día de playa rodeado de malteses en Mellieha Bay para después cenar en la terraza del Maya Beach a los mismos pies de la bahía.

Por ver la fachada y la majestuosidad de la Catedral de Mosta con sus doce apóstoles defendiéndola de aquellos ataques nazis en la II Guerra Mundial.

Por adentrarte en las Catacumbas de San Paul en Rabat e impregnarte de la mística del lugar e imaginar lo que fue decenas siglos atrás.

Por pasear tranquilamente cuando la tarde muere por Mdina, dejándote llevar por sus limpias y excelentemente conservadas calles llenas de encanto y merendar en Fontanella un batido helado con una exquisita tarta semifría de pastel de limón observando como se va apagando el día trás Sliema y St. Julian´s.

Por visitar la hermana isla de Gozo, bañarte en Xlendi Bay, camino de la impresionante Ventana Azul. Comer unos deliciosos espaguetis con salsa de conejo en el restaurante Il-Kartell de Marsalforn, ver las maravillosas vistas de Ramla Bay desde la Cueva de Calypso, darte un relajado baño en San Blas y pasear por la Ciudadela de Victoria-Rabat cuando apenas un puñado de feligreses caminan por sus estrechas calles tras terminar la misa de siete.

Por los románticos atardeceres desde el Bastión de St. Michael en La Valletta donde las iniciales de amor quedan inscritas como a fuego en las calizas piedras de su muralla.

Por ver como la Saluting Battery defiende la capital desde Upper Barraka Gardens ante la atenta mirada en la retaguardia de los señoriales edificios de la antaño Orden de Malta.

Por lo increíble de los conjuntos arqueológicos de Hagar Qim y Mdajdra asomados al balcón que la escarpada costa ofrece muy cerca de Blue Grotto y Zurrieq, no sin antes comer en la Taberna Tax-Xiha un maravilloso octupussy con mejillones y gambones a la plancha.



Por el encanto del mercadillo dominguero de Marsaxlokk, donde puestos ambulantes de pescado fresco, se mezclan con tenderetes de ropa y souvenirs de Malta y otros oficios lugareños.

Por dejarte llevar por la noche en Paceville, en su multitudinario ambiente callejero y cenar en Bar Celona, uno de los pocos guiños españoles que la isla te ofrece con una carta que bien pareces estar sentado en un bar de tapas español.

Por las excelentes pizzas que puedes comer en Mazzoli, en la terraza del hotel Gilleru de San Paul´s Bay.

Por disfrutar del turquesa de las aguas de Blue Lagoon en Comino y maravillarte con su indescriptible vida submarina.

Porque bucear bajo sus aguas es un regalo para los sentidos que en pocos lugares del mundo se puede recibir.

Por compartir una maravillosa cena y una inolvidable velada en cualquier terraza en mitad del mediterraneo con alguien tan especial que puede ser quién convierta un viaje de anecdótico a irrepetible.

Por ésto, y por muchas otras cosas te recomiendo Malta.

Como en muchas camisetas y bolsos que vi por allí:

I Love Malta.

Te lo recomiendo.

Nota: También te recomiendo que si quieres visitar el Hypogeum de Hal Saflieni compres los tickets por internet con antelación suficiente. Es la única mella que queda de mi viaje…


Pincha aquí para ver mis fotos favoritas de Malta en una presentación.

Pincha aquí para ver el album de fotos de Malta, Gozo y Comino

21 de agosto de 2011

PHOTO CHAOUEN


Os presento Photo Chaouen, una ventana a la maravillosa ciudad marroquí desde el prisma y el objetivo de algunos fotógrafos enamorados y cautivados por este rincón del norte de Marruecos.

Ser partícipe, y contar con mi presencia en este proyecto dirigido por Jesús Botaro, es un auténtico placer para este humilde "tirafotos".

Aquí os dejo el enlace para que veaís las maravillosas imágenes, textos y trabajos en torno a Chaouen.
www.photochaouen.blogspot.com

Espero que os guste, tanto o más como a nosotros, aunque para quedar fascinado hay que ir a visitarla y vivirla.


"Chaouen, la perla añil de Marruecos", post relacionado con mi experiencia viajera en esta ciudad.

17 de julio de 2011

Un día en Oporto


He llegado a Vigo, de nuevo Galicia, para asistir a la boda de unos amigos y de paso tomar unos días de descanso en Zamans.

Pero la cercanía a tierras lusas siempre me tira y provoca que a poco que esté cerca de la tierra del Gallo de Barcelos me acerque a disfrutar de ella.

Si paro en Ayamonte, cruzo el Guadiana. Si estoy en Olivenza, atravieso Puente Ajuda y si caigo por Galicia bajo un escalón y atravieso Valença do Minho para perderme en el perfil facial ibérico.

Como en este caso hasta llegar a Oporto.

No voy a disponer de mucho tiempo, solo una o dos noches me sumergirán en esta característica ciudad. Lo suficiente para exprimir al máximo las horas e intentar aglutinar de la mejor manera la esencia de otro país y otra cultura.

Habitualmente no suelo escribir de los destinos que conozco como si de una guía de viaje se tratase, pero la experiencia vivida en Oporto y la manera en que lo organicé me hace contar la historia de una forma muy próxima a la que cualquier guía o artículo de revista viajera pueda contar sobre una ciudad.

Ahí vamos.

“Un día en Oporto”

Llego temprano, por la zona norte de la ciudad, con un pequeño opel corsa alquilado horas atrás en el Aeropuerto de Santiago.

Aparcar en Oporto sin que sea zona azul es prácticamente imposible pero sigo las instrucciones de un señor que aún sabiendo que donde deje el auto no se podía estacionar me convence de que no lo mueva porque por allí ni la policía se digna a pasar.

Sigo la sugerencia del amable hombre y busco la Rua de Santa Catarina, una larga avenida que baja hasta el centro histórico de la ciudad.

Bajando por Santa Catarina hasta la Iglesia de San Ildefonso ves multitud de comercios y como a mitad de la calle te sorprende un templo, una capilla con sus dos caras vista de fachada alicatadas en azulejos con escenas bellísimas pintadas de azul sobre el fondo blanco de la cerámica. Bonita la Capela das Armas que da un toque singular a una calle que el tiempo la ha globalizado pero que allí permanece casi desapercibida para los que a diario la ven.

Llegando a la Plaza da Batalha me desvío a la altura de la muralla en dirección a la Catedral en una localización que me trae grandes recuerdos de mi visita a Salvador de Bahía (Brasil) ya que sus calles, sus edificaciones y hasta el mismo Pelourinho allí existen de igual manera que lo hacen en la capital baiana.

En todas las ciudades te encuentras personajes singulares, como el tonto del pueblo, que en este caso se presenta a los pies de la columna del Pelourinho tostándose al sol con más tatuajes que David Beckham y con un mini slip como prenda cubre paquete. Este Cristiano Ronaldo de saldo, a parte de centrar la atención de alguna que otra viandante impide que la bonita estampa de la plaza se vea distorsionada por su esbelta, morena y tuneada figura de machito luso de tres al cuarto que la paguita que le dan sus padres o el subsidio del desempleo se lo gasta en gimnasio, gafas carrera, crema solar y mortadela de pavo para no engordar.

Joder como he puesto al muchacho, pero es que no se que pintaba allí jodiéndome aquella preciosa foto. Igual si le hubiese echado un par de euros se hubiese apartadado.

BAIS, BAIS!!!

Las vistas desde la plaza da Sé hacia el Río Duero y el Puente de Luis I son maravillosas y bajar por las Escadas y Rua das Verdades hasta los Pilares da Ponte Pénsil, atravesando el Oporto añejo, el auténtico, por sus estrechas escaleras y angostas calles donde la oscuridad de sus fachadas y el descuido de su mantenimiento le dan una atmosfera especial y distinta compartida con algún gato vigilante, tendederos de ropa, con el sonido del metro cruzando por encima del barrio y barriles de chapa que en las noches de invierno harán de hogueras para los tripeiros portuenses.

Una vez llegado a las puertas del puente de Luis I, lo atravieso por su parte mas cercana al río por vez primera buscando Gaia y sus bodegas, no sin antes hacer un descanso y parar a comer en Restaurante Os Bárbaros, lugar muy recomendado, que ocupa, no primera línea de río, sino segunda, con lo que puedes degustar la misma calidad de sus platos pero a unos precios mucho más asequibles y servidos de una manera más personal y especial.

Gracias Filipe por tu recomendación, maravilloso arroz con bacalao.

Una vez finalizada la comida no hay mejor manera de reposarla que dar un paseo en barco por los Cinco Puentes observando las maravillosas vistas de las dos orillas del Douro, cuyas panorámicas de la ciudad te hacen entender porque algunos lugares del mundo son patrimonio de la humanidad. La magia que desprenden por el colorido o la mezcla de tonalidades que a la vista ofrecen, se transforma en un placer para el sentido de la vista sazonado por jóvenes gaviotas sobrevolando la Ribeira y embarcaciones que en el pasado, Duero arriba y Duero abajo, comerciaban el caldo de vino, adentro península y afuera mar abierto vía Lisboa, Azores, o nuevos mundos.

Mi presencia en Gaia finaliza con una visita a una de las bodegas donde el calor de la calle se transforma en la frescura que la sombría bodega ofrece mezclada con el olor a madera de barrica empapada en vino para después poder degustarlo en forma casi de postre como el Barón Forrester hacía allá por el siglo XIX.

Al pasar bajo el puente de Luis I sentí la curiosidad de volver a la ciudad por la parte más alta del mismo y para ello utilizo el teleférico inaugurado recientemente que conecta en un agradable “vuelo” el paseo fluvial de Gaia con el Jardim do Moro donde hago una parada para tomar algo el sol tumbado en la hierba y disfrutar de las geniales vistas de Oporto.

La parte más elevada del puente vuelve a unir Gaia con Oporto hasta llegar de nuevo al barrio de Pelourinho donde me adentro en lugar muy auténtico y singular. No atravesar este barrio y vivir durante los minutos que unen la Fuente de Escura con la Plaza do Infante Henrique es un pecado imperdonable para todo el que visite esta ciudad portuguesa. En este barrio se respira aquello que a todos los viajeros nos gusta saborear y vivir.

Bajando por Rua Escura veo a chavales dando balonazos contra las chapas de los locales, con sus camisetas del Oporto F.C. con la ilusión de convertirse en lo que una semana justo después ocurriría, que es proclamarse campeones de UEFA con su equipo. Los balcones mezclan la ropa al seco con banderas de Portugal y el Oporto engalanando calles convertidas en un laberinto adoquinado con fachadas, mitad alicatadas y mitad como que cayéndose a pedazos, que generan un hábitat único e irrepetible que para algunos puede provocar rechazo, pero para otros nos atrapa de manera extraordinaria.

La Rua da Bainharia me despide del barrio desembocando en la avenida Mouzinho da Silveira hasta llegar al desaparecido Mercado Ferreira Borges que hoy está convertido en un local alternativo de ocio y cultura llamado Hardclub donde puedes disfrutar en su planta alta de una maravillosa infusión que responde al nombre de Ginger Limón mientras de fondo, tanto buena música como algún directo puede sonar para amenizar este lugar muy recomendable para hacer una parada.

Sabrosa bebida que te carga las pilas para la noche que se va presentando.

A la salida de Hardclub la tarde va cayendo tras el Palacio de la Bolsa y la Iglesia de San Nicolás, para dar paso a una agradable noche que me transporta hasta la Ribeira para conocer esta encantadora parte de la orilla del Duero con Gaia enfrente iluminada, donde los vinos duermen en sus barricas, los artistas que pintaban recogen sus lienzos y pinceles y las barcas pliegan velas y atracan en los pantalanes habitados aún por alguna gaviota despistada.

El espectáculo visual que muestra la estructura metálica inteligentemente iluminada del Puente de Luis I desde la Ribeira merece la pena contemplarla desde prácticamente sus pies en cualquiera de las decenas de restaurantes y bares que el Muro dos Cobertos tiene.

Tras casi una hora contemplando tan bella estampa mientras espero que preparen la mesa que tengo reservada al final de la Ribeira en “Vinha d’ Alho”, apartado un poco del gentío y el bullicio que ofrece la parte más cercana al puente disfruto de una maravillosa cena y velada donde un par de copas de oporto, la luz tenue de una vela y la marea del río Duero son testigos de la jornada que acaba y que deja el sabor en mi paladar de haber conocido una ciudad maravillosa y única.

La noche me va recogiendo, no quiero despedirme de Oporto sin entrar en su maravillosa Estación de Tren, Sao Bento, cuando ya todos los viajeros han desaparecido y un solo tren espera partir en unas horas para Braga.

Paseo camino de vuelta hasta la Plaza da Libertade y la Avenida dos Aliados, allí en una de las sillas metálica anclada al suelo me siento, descanso un par de minutos y empiezo a soñar con Aveiro, la “Venecia Portuguesa”…


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