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10 de septiembre de 2009

Benahavís, paraiso gastronómico

Hacía años que no iba por la Costa del Sol, solo y exclusivamente por motivos de ocio, pero tenía claro que cuando pudiera sería para conocer un rincón medio serrano, medio costero del que me habían hablado muy bien.


Benahavís es ese rincón, “Paraíso gastronómico de la Costa del Sol”, este mensaje nos recibe a la entrada del pueblo y puedo dar fe de ello, Benahavís es sin duda un paraíso en lo que a la comida se refiere entre otras cosas, como poder disfrutar de su entorno natural, del encanto de su gente y de su privilegiado clima.


Pasear por sus calles, que dejan la huella de antigua villa morisca, es sin duda un atractivo visual que apuesta por un pueblo que gira en torno al turismo y más concretamente al turismo del papeo.


Fiel reflejo es la Calle Málaga, arteria principal de la localidad que ofrece decenas de restaurantes desde su inicio en la Plaza hasta su final en la cuesta que desemboca en la terraza de Rufino, primera etapa gastronómica de mi visita donde la atención, el trato amable y el buen comer es todo en uno. Espectacular el salmón al champán, el pato a la naranja y tantos platos que hacen que los guiris, y los no guiris, se sientan atraídos noche tras noche por este rincón culinario.


No puedo olvidar el Solomillo a la Abuela de Manolo Espada “La escalera”, como dijo su “metre”: “Menos mal que la Abuela se fue con los billetes pero dejó la receta”, su forma particular de entregar la cuenta en un simple papel a boligrafo y con un dibujo mezcla entre abstracto y curioso que no deja de ser un detalle que lo diferencia.


La Sartén, con más de 50 años y su espectacular terraza, sin duda el lugar más fresco que encontré, ese Pulpo a la Plancha, generoso, y una extraordinaria carta de vinos.


El discurrir por Benahavís te permite ir haciendo una ruta donde vas parando en bares y terracitas como La Parrilla, el patio de Villa Josefa, Donde Kike y tantos y tantos rincones que te permiten disfrutar de este bello pueblo que quizá a simple vista ha perdido su esencia de antaño pero solo durante las horas que el turista lo invade.


Benahavís, buen provecho.



Vistas de Benahavís desde el Gran Hotel

Terraza del Restaurante Rufino

Calle Málaga

La Escalera de Manolo Espada

Detalle en el patio de "Villa Josefa"

Rincón desde la Plaza del Mirador

Terraza típica

Esquina

El Gran Hotel Benahavís

"Hotel Amanhavis" integrado en la arquitectura del pueblo



28 de agosto de 2009

Tenerife, isla de contrastes

Queda atrás pero guardo un grato recuerdo de este viaje, fue un viaje con esfuerzo, con poco dinero pero con mucha ilusión.

Tenerife me fascinó, no iba buscando descanso, no iba buscando playas... llegué a la "Isla afortunada" con la intención de conocerla por dentro, de una manera distinta a la que habitualmente se concoce y puedo decir que quedé con las ganas de estar otra semana más y disfrutar sobre todo de su naturaleza, de sus diversos paisajes, de su amplio contraste entre lugares tanto habitados por ingleses y alemanes como por lugareños amables que escapan de esa masificación que Norte o Sur ofrece a causa de los turistas.

Volveré, s.D.q., para descubrir el Valle de la Orotava, Los Roques del Norte, los Montes de Anaga, Masca y tantos y tantos lugares llenos de encanto que posee esta fantástica isla.

El billete de 1000 pesetas

Mar y roca en Puerto Santiago

Arena negra

Acantilados de Los Gigantes

Cañadas del Teide

Desde los Llanos de Ucanca

Garachico

Casa canaria, Icod de los Vinos

El Drago Milenario

Pecera tubular, Loro Parque (Puerto de la Cruz)

"Hotel Oasis Paraiso", ni hotel, ni oasis, ni paraiso...

17 de julio de 2009

Saidia y Oujda, por fin he llegado a Marruecos

Piso por vez primera el continente africano, al menos que mi memoria recuerde.

Mi trabajo me ofrece a veces la oportunidad de conocer lugares nuevos, sitios desconocidos para mi y hace unas semana he tenido la oportunidad de adentrarme en uno de esos paises que están tan cerca y a la misma vez tan lejos.

Marruecos.

Con la intención de conocer un nuevo destino turístico para el público en general, Saïdia, cerca de la frontera con Argelia, hice el esfuerzo de viajar durante más de 8 horas para disfrutar de este lugar menos de lo que quisiera, debo decir que de aquí a unos años será referente del turismo internacional en la costa africana mediterranea. Saïdia lleva el adjetivo de "caribe marroquí" y desde mi humilde y modesta opinión pienso que lo de "caribe" le queda muy grande y lo de marroquí, como dicen algunos lugareños, aquello no es el auténtico Marruecos.

Pero a poco que te desplazas unos kilometros a lo largo de la costa, o simplemente sales de este proyecto inmobiliario descubres que el verdadero Marruecos no queda muy lejos de allí, ejemplo claro es "Cabo de Agua" un pueblo pesquero frente a Chafarinas conocido no solo por ser origen y enclave estratégico del transporte y trafico de drogas con la costa europea sino por uno de los lugares donde mejor pescado fresco puede comerse en el norte de Marruecos.

Playa desierta en Saïdia

Cortijo moro camino de Nador

Lobby árabe-minimalista del Hotel Barceló

Islas Chafarinas de fondo

La costa africana

Mirando a la marina

Restaurante "Marhaba" en Cabo de Agua

La cocina en plena calle


A unos 50 kilómetros al sur de Saïdia se encuentra Oujda, importante ciudad del noreste de Marruecos que supuso mi primera toma de contacto real con lo que imaginaba del pais.

Paseando por cualquier rincón de su Medina ves detalles y comportamientos que te hacen sentir la verdadera diferencia entre dos culturas tan diferentes como las nuestras.

Olores, aromas, vestidos, gastronomía, playas y un sin fin de razones por las que hacer el esfuerzo de cruzar el charco y visitar Marruecos merece la pena.
Al menos para mí.


Puerta Antigua de la Medina de Oujda

El color de la Medina

Caracoles y cabrillas

La gestoria y las nuevas tecnologías a pie de calle

Rincón de la antigua Medina

La Plaza, aun recuerdo ese olor Campa

La báscula, así empezó Naturhouse

Fuente en el centro de Oujda

Teteras

Motorista precavido

El sacamuelas, ¿quién se atreve a entrar?

Taller de motos

Aldabón del Palacio de Bodas


Mi agradecimiento a Luxotour y a todos los amigos y compañeros con los que compartí esta bonita experiencia.

16 de julio de 2009

Melilla, africana o europea

Camino de mi primer viaje a Marruecos, he visitado Melilla, la ciudad autónoma.
Fueron solo unas horas pero lo suficiente para quedar encantado por su ciudadela, enclavada en la roca, vigía marinera, atenta a todo lo que acontece en el mediterraneo africano.
Imaginaba yo a esta ciudad estancada aún en el siglo pasado, nada más lejos de la realidad.
Melilla, africana o europea, marroquí o española, en cualquier caso... Melilla maravillosa.

La Roca
Entrando en el puerto

de pescadores...

Paseo marítimo

La ciudad en la roca
Puerta de Santiago

Transparencia
Aljibe

Cala de la Fortaleza