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4 de septiembre de 2015

El café de la tarde


Hoy el café de la tarde me sabe muy distinto.

El aroma que desde hace años me llega al olfato y el sabor a mi paladar es tremendamente diferente, sencillamente no es el mismo y no porque el tipo de grano, el establecimiento, la compañía (aunque estoy solo) o el camarero que lo sirve sea otro.

El café de la tarde de hoy sabe distinto emocionalmente hablando, este café me sabe a victoria.

Pero que curioso, es un sabor amargo también, lleno de contrastes y que aún tomándolo en un momento que debería ser de euforia por lo conseguido, se torna en recuerdos de un pasado reciente, en lamentos y en un camino duro, muy duro que llega a una nueva meta pero que en ningún caso llega al final.

Pensar constantemente en escenarios de futuro provoca, irremediablemente, que descuides y no disfrutes el presente como se merece.

 

Ninguna victoria es agradable ni satisfactoria cuando en el camino han quedado víctimas, corazones rotos, abrazos perdidos y besos olvidados. Ningún triunfo es meritorio si para ello tu alma esta dolida, tus heridas aún supuran y siguen sin cauterizar en cicatriz aunque el tiempo, que gran verdad, lo cura todo.

Mi victoria de hoy es sólo la victoria de lo justo, donde decidir triunfa sobre indecisión, cuando actuar le gana la batalla a inhibirse y por supuesto, cuando el “hasta aquí hemos llegado” conquista al “ya veremos que pasa mañana”.

Es maravilloso sentirte victorioso cuando por mucha materialidad que te llega de repente es tan sumamente secundario si tus valores, tu convicción de lo justo y tu innata humildad envuelta en un traje de vanidad quedan por encima de todo lo que el dinero pueda comprar.

No estoy orgulloso de mi triunfo, porque viene de un estrepitoso fracaso. Pero si estoy tremendamente orgulloso de ese día, como tantos, que me miro en un espejo y digo: basta ya amigo, esto no puede seguir así, es el momento de intervenir en ti mismo, de pulir tus propios ojos para que vuelvan a brillar como sabes que lo hacen, de sacar lustre a la coraza emocional y sentimental que día a día, capa a capa, has ido forjando a base de desamor, decepciones y engaños. Me siento orgulloso de lo ganado porque el triunfo no es sólo mío, como en una carrera no eres nadie sin el apoyo de la gente de afuera, de los que de verdad te aman y respetan que tropieces una y otra vez, que te estrelles contra ese muro que tú levantas y que tú mismo debes derribar con tus actos.

Mi victoria es también de ellos, son muy pocos, pero hoy sienten como yo.

Siento de verdad que otros pierdan. Yo también acabé derrotado muchas veces, pero en el fondo de todo, de las derrotas se aprende más que de las victorias, desde el suelo el cielo es más amplio, desde atrás puedes ver que hay delante y con los ojos cerrados puedes imaginar lo que quieras porque es más bello aquello que sientes con tu voluntaria y derrotada ceguera que aquello que tu victoria puede ver claramente.

Ha llegado la hora de actuar, no esperes ni un solo momento. Puede que pierdas de nuevo, será lo más probable porque la injusticia prevalece en la mayoría de los casos sobre la justicia, pero si no actúas, si no saltas al vacío, si el miedo y el temor al destino le ganan la batalla al paso al frente, no tendrás la oportunidad jamás de sentir lo que hoy yo siento y te puedo garantizar que aunque un olvidado rincón de mi corazón vuelve a sentirse triste, te aseguro que merece la pena intentarlo.

Inténtalo porque hay tardes, de verdad, que el café sabe muy distinto...

4 de julio de 2015

Quiero que sepas

 
Un día, cuando menos te lo esperas, aparece un ángel.

Nada tiene sentido, la vida te da la espalda y el lado más cruel que toca vivir, el cuello está más cerca del fango que de la copa de los árboles y el aire sopla ráfagas en tu contra sin dejarte avanzar en esta aventura y apasionante historia llamada vida.

Todos hemos pasado alguna vez por eso, si te crees afortunada o afortunado por no haberlo vivido, te equivocas, para alcanzar y valorar según que cosas en la vida tienes que haber sentido que el mundo se hunde a tus pies y que el resplandor de la luz al final del túnel parece que no llega nunca.

Apuestas a perdedor y pierdes, bebes de la botella y te manchas, nada puede salirte peor y sale sin duda, pero quiero que sepas que es en ese preciso instante de mi vida cuando apareces y te encuentro, cuando gente como tú llegan a la vida de personas como yo, cuando surge la magia y el hechizo como salvoconductos al todo en forma de temores enmascarados de valentía, cuando me niego a creer y creo, cuando ante mi tengo un sueño y lo agarro fuertemente para que permanezca en mi interior por un solo momento, si esa es mi fortuna momentánea o siempre, si ese mi destino.

Quiero que sepas que nada sabe igual, que nada huele igual, que nada brilla igual desde aquella primera vez.

Quiero que sepas que mi piel memoriza tu tacto, que mis ojos reflejan tus hombros, que mis manos tocan tu pelo y que mis labios besan al aire aunque no estés, aunque tu presencia sea inmaterial y no la posea.

El latir de mi corazón crece a pulsaciones desatadas, la mirada se me pierde por mil y un rincones de tu estampa y soy poseedor del mapa de cada palmo de tu piel, porque has tenido la gentileza de ofrecérmela, de entregármela y hacerla mía aunque sólo hubiese sido por un instante. Quiero que sepas que con eso me vale y quiero que sepas que un solo contacto, una sola noche, un solo beso y una sola sonrisa es suficiente.

No hay reto, ni sueño, ni meta que alcance si no eres partícipe de ella, no hay palabra que no lleve impregnado tu ser, no hay doctrina en la que crea si tú no eres creyente, no hay día y noche si no lo comparto con el tuyo y la tuya, puede pasar el tiempo y no verte y puedo verte aunque el tiempo pase y eso, quiero que lo sepas.

Lo que soy es gracias a ti.

A cien paseos en silencio, a mil conversaciones con punto y final y otras mil sin poder acabarlas. La calma que mi palabra otorga, el aliento entrecortado que mis labios sosiegan en ti y renunciar a la felicidad permanente e inexistente en busca de los momentos únicos, inesperados, plenos y felices. Quiero que sepas que es gracias a ti y a todo lo que has aportado en mi por sencillo que pueda parecerte, por insignificante, corto y único que haya sido el momento.

Quiero que sepas que contigo el tiempo no lo mido en días, semanas, meses o en años. 1, 2 ,3, 4, 5... que aburrido ¿verdad? lo mido en sonrisas, en caricias, en palabras y momentos que quedan grabados a fuego en mi mente y sellados con tu piel en mi cuerpo.

Ningún amanecer volvió a ser igual desde que la luz del día atravesó las fisuras de aquella ventana, ninguna luna llena se reflejó como aquella en la que me hiciste creer desde tu paraiso, ni la oscuridad volvió a ser la misma porque en ella aportas la tenue luz que necesito para orientarme en los entresijos de ti, ningún atardecer da paso a la noche sin que emerja en mi el deseo de aquella aventura prohibida que robamos a la conciencia y al sentido común como dos seres sin nombre y apellidos, sólo cuerpo y alma, sólo piel con piel, y eso quiero que lo sepas.

Quiero que sepas que eres el destino de este loco soñador y aventurero de brújula desorientada, que aunque el sendero sea uno, no hay prisa por atajarlo. Que aunque yo marco sur, tu eres norte, que si eres mar, soy montaña, si eres sol yo soy luna. Tu eres camino y único destino, yo soy vereda en diferentes sentidos que convergen en ti, porque tú eres final y principio, el primer y último paso.

Tanto por aprender, tanto por vivir, tanto por sentir, tanto por gozar y quiero que sepas que todo empieza cada día, el contador de momentos y recuerdos siempre tiene cuerda y sitio para almacenar millones de nuevas historias, de vesanias aventuras y recuerdos con forma de locura.

Quiero que sepas que mil batallas perdidas no impiden mi victoria en la guerra, que a un tropiezo en el camino lo siguen diez pasos firmes y que el futuro no existe más allá de lo que el presente me otorga y me ofrece cada día para disfrutar.

Eres pasado y futuro que se unen a un presente vivo e intenso cuya filosofía es la que tú me has enseñado porque el tiempo es uno, el momento es único y nada pasa, todo queda, todo es presente porque la huella que deja no muere, no se marchita ni se desvanece convirtiéndose en pasado, se aviva y riega cada día para soñar con ser flor de futuro y pétalos interminables.

Quiero que sepas que las palabras fluyen solas, que habla mi corazón cautivo y escribe mi alma soñadora. Que la tinta es mezcla de herida en sangre y lágrimas emocionadas, que el papel es mi cuerpo y mi piel donde reposan besos desprendidos de aliento falto, palabras susurradas al oído y grabadas de modo selectivo en esa memoria que recuerda lo que siente y borra lo que quiere.

Eres lava del volcán, eres grito en el silencio, fuerte viento y no erosiona, eres cabo donde hay nudo, eres paso firme de un tortuoso camino, eres fuerza en la muestra de debilidad, eres balsa en el aceite, quietud en la marea y calma en la tormenta.

Quiero que sepas que soy tú, quiero que sepas que no soy nada, quiero que sepas que lo soy todo.

Quiero que sepas...

 

19 de febrero de 2015

Decidir

Acabas de perder tu empleo, no sabes ni cómo ni porqué, se han producido unos acontecimientos a los que no das crédito pero algo por lo que día a dia llevas luchando durante tanto tiempo se te esfuma de las manos.

Estás frente a una pantalla de ordenador, has redactado un email y sientes que todo está perdido pero tu interior, tu dignidad y tu verdad te dicen que des el paso, que te tires a la piscina y que no pierdes nada por pulsar el botón de “enviar”.

Pulsado, enviado y decidido. No sabes si has salvado tu empleo, tu puesto de trabajo por el que tanto has apostado pero has dado el paso, has tomado una decisión y es la correcta.

Desde que tenemos uso de razón estamos tomando decisiones en nuestra vida. Decidimos romper a llorar para poder comer en nuestros primeros meses, decidimos luchar contra el equilibrio en nuestros primeros pasos y decidimos que nuestra inocencia muestre la esencia de nosotros, como seres humanos, para con los que nos rodean.

En la vida mientras más decisiones tomemos más crecemos como personas, la vida sin toma de decisiones es demasiada aburrida y con exceso de las mismas puede ser demasiado arriesgada y localizada frecuentemente al borde del abismo y del riesgo extremo permanentemente.

Si cada día que pasas no tienes que tomar distintas decisiones, no cambio tu vida por la mía llena de ellas en cada momento.

En mi vida, como en la tuya, ha llegado el momento de tomar decisiones relevantes, de esas que pueden cambiar el curso de tu día a día para siempre. Ha llegado nuestro primer día del resto de nuestra vida, ha llegado el momento del cambio, de correr riesgos, de sentir como la adrenalina se queda a vivir en tu cuerpo por una temporada, se instala en tu riego sanguíneo, en el latido de tu corazón, en el erizado de tu piel y en el rubor de tus mejillas.

Llegó el momento de decidir para que tu escenario de futuro inmediato cambie, que aquello que sueñas se cumpla y la toma de decisiones cobre sus frutos. Llegó el día en que no tenemos miedo al cambio, en que nuestra alma soñadora y aventurera debe prevalecer sobre nuestro cerebro conservador.

Levántate del sofá, cambia de hábitos, busca tu felicidad, tus momentos de plenitud. Deja atrás aquello que no encaja en tu orden establecido y di no. Pronúnciate en negativo para que la actitud cambie a positivo.

Ya vale de miedos y de temores, ya vale de otorgar oídos al pesimista, al que su impotencia mental y emocional solo le permite poner trabas a aquellos que decimos sí puedo y si quiero. Ya basta de dar cabida en nuestras vidas a las voces discordantes, perturbadoras y pesimistas que su fracaso vital por carencia de toma de decisiones importantes en sus inapetentes y sosas vidas hacen o intentan que las nuestras sigan su miserable camino.

Yo decidí hace años cambiar, decidí dejar atrás toda una vida. Amigos, familia, aficiones, costumbres y hábitos para buscar un futuro distinto y comprender que el primer paso, la primera piedra para que todo cambie hacia bien es la decisión en si misma.

Pero ojo. Dejar atrás no es olvidar, dejar atrás es posicionar en el lugar que corresponde a las personas y sus circunstancias. Dejar atrás no es perder ni abandonar, dejar atrás es saber que ahí están para siempre. Personas, amigos, familia, recuerdos... se dejan atrás pero ni abandonan ni se olvidan por que en cualquier momento necesitas buscar en los rincones olvidados de tu alma y allí se encuentra aquello que dejaste atrás esperándote con los brazos abiertos porque siguen siendo tus amigos, tu familia y tu casa. Y si vuelves la vista atrás en algún momento y no están es que nunca fueron parte de tu vida, simplemente testimonio de lo absurdo e innecesario.

Ha llegado el momento de mirarse al espejo y ver quien hay dentro del reflejo, ha llego el momento de decidir que hacer con nuestras vidas, que hacer con nuestro trabajo, con nuestro futuro, con nuestro negocio, con nuestra pareja, con nuestra familia, con nuestro dinero y lo más importante, ha llegado el momento de decidir por nosotros, de manera y forma egoísta, sin contemplar los daños colaterales y futuros, decidir que un paso atrás no es una retirada, es coger impulso para la carrera.

Decidir que ya es hora de decidir.

Que las decisiones sopesadas, infinitamente meditadas, eternamente dudadas y externamente consultadas a veces lo único en lo que se convierten es en indecisiones y falta de coraje y arrojo que no nos llevan a ningún lugar. Que aquellas decisiones de un paso al frente, de escuchar a tu interior y tu corazón, a la larga, son más provechosas y determinantes en tu vida porque lo que creemos como conciencia, a mi parecer, vive mucho más cerca de nuestro iluso corazón que de nuestra inteligente masa cerebral.

Y si te equivocas en la decisión pues no pasa nada. Tomar la decisión incorrecta o inadecuada no es cometer un error, el error es cruzarse de brazos y dejar pasar el tren sin saber que ocurrirá si te subes a él y acometes la aventura, asumes el riesgo y te estrellas si es necesario.

En mi caso, la vida, mi vida está llena de decisiones importantísimas y he aprendido tanto de aquellas en las que fracasé como de aquellas en las que a día de hoy sigo disfrutando y embarcado en este crucero que es la vida.

Mientras tengamos cosas que decir, decisiones que tomar estaremos y nos sentiremos vivos.

Cambiar de trabajo, de profesión, correr tu primer maratón, montar un negocio, tener hijos, casarse, separarse, dar el primer beso, regalar un te quiero, vivir una aventura, tomar la última copa y marcharse o la penúltima y quedarse, subir al tren y bajar en la estación que no esperabas y decidir, decidir y decidir...

Enhorabuena por decidir si lo has hecho alguna vez y felicidades si lo has hecho recientemente por que decidir nos hace libres, por que el primer paso para llegar donde deseas es decidir no quedarte donde estás.

Ya es hora de seguir soñando, de ir contracorriente y luchar por aquello que creemos que es lo mejor para nuestras vidas y que curioso, para todo ello es necesario tomar una decisión importante.

Decide.

5 de enero de 2015

39 y...

Cuarenta sí, treinta y nueve... y cuarenta.

Cuatro décadas dando por saco en esta historia, cuatro décadas ya soportándome sin tregua alguna, cuatro décadas viviendo y soñando.

Cuarenta años son los que ya soplo y han pasado así, como si nada, sin darme cuenta, o dándome cuenta de lo preciso, aprendiendo año tras año de todo lo que la enciclopedia que en vez de páginas suma días, me ha ido mostrando. He aprendido tanto de mis errores y de los errores que han cometido aquellos con los que he compartido vivencias, que lo que aprendí por mi mismo del buen hacer propio y ajeno apenas tiene relevancia.

Es maravilloso vivir y cumplir años. Es increíblemente maravilloso sumar y no restar. Por que hay personas que piensan cada día que pasa como uno menos y otros pensamos que hemos sumado uno más. Uno más en el que acertar errando, en el que amar desamando, en el cumplir soñando y en el que morir viviendo.

Ocho lustros de mala memoria general, hay tanto que no me interesa ni quiero recordar, pero de mucha memoria selectiva, hay tanto imborrable e inalterable.

Cuarenta años en los que viví casi de todo, el amor, el desamor, la amistad, la traición, la fidelidad y la infidelidad, la lealtad y la deslealtad, la verdad, la mentira, la pasión, la depresión. Toqué el cielo, pisé el barro, no me falto de nada materialmente hablando y fue cuando más pobre y vacío me sentí. Me faltó de todo materialmente hablando y es cuando más rico me he sentido nunca.


Muy poca familia, la justa que te ofrecen dos extraordinarios padres que son hijos únicos y una hermana fruto de su amor, poco a poco crece, con el mejor regalo en años para todos, pero es la mejor familia posible, sin duda alguna y así me lo demuestran cada día. Muy pocos amigos pero los mejores que hay encima de la faz de la tierra, seres transparentes, sin dobleces. De los que no me han preguntado jamás poque me he caído cuando me han visto en el suelo sino que directamente me han levantado del mismo sin interrogar, sin juzgar y me han ayudado a continuar la marcha.

En eso consiste la amistad verdadera.

Y muchos, muchos y muy buenas personas que conozco, mucha gente a mi alrededor en mi día a dia con los que de un modo u otro he compartido momentos inolvidables y experiencias que quedaran en lo más profundo de mi alma para siempre.

Cuarenta años a mis espaldas y me siento hijo, aún sigo embriagado del sentimiento de ser hijo y espero que permanezca en mi interior durante muchos años. Puedes ser padre y abuelo y seguir sintiéndote hijo. Nunca eres lo suficientemente mayor si en lo más profundo de tu ser sigues teniendo ese indescriptible sentimiento.

Si te sientes hijo, aún eres joven tengas la edad que tengas.
Y gracias a ti, estés leyendo esto o no, por que seguro que parte y mucho de lo que soy te lo debo a ti, a tantos momentos de los que hemos sido cómplices, de los que has escuchado mi consejo o de los que yo he sido el aconsejado por tu sabia palabra. Gracias a ti, por enseñarme a vivir, por regalarme innumerables momentos de felicidad, por hacerme un hombre, por saber decir no cuando es no y sí cuando sí lo es, y por hacerme sentir que la vida es un sueño, que cada momento que vivo es como el último que pueda quedarme, por darlo todo sea cual sea el intenso momento que me ocupe pensando en que no exista un mañana y gracias sobre todo por hacerme ser parte de lo más importante de la vida de alguien, tu propia vida, tus propios momentos y lo más valioso que posees, el tiempo de que se compone. Una palabra, una mirada, un gesto, un beso, un abrazo por muy poco que creas que ha sido, ha sumado en mi haber como persona.

Y por supuesto gracias a ti VIDA, por regalarme todo lo que me has regalado, por permitirme llegar a los cuarenta en el mejor momento personal de mi “corta” vida. Por toda la salud que hasta hoy me ofreces, sigue portándote así amiga, que todo lo que me ofrezcas lo convertiré en ti misma, en vida y en sueños.

Gracias VIDA por que cuando miro a mi alrededor sólo veo bien, paz, amor y fortuna (inmaterial). Y gracias por mostrarme el camino hacia la felicidad y decirme cual es ese sendero, pero dejándome libertad para caminarlo con firmeza y tesón, en ese complicado laberinto que es cada día que pasa, cada año que pasa y del que siempre he sabido encontrar salidas y ver luz en las sombras y hacer de lo oscuro una coraza para este soldado que aún le queda tanta lucha y tanta batalla por librar.


Amanecerá este 5 de enero como los últimos cuarenta y mientras pueda, disfrutaré de la oportunidad que me brinda esta fecha para seguir demostrándome que todo lo que una persona se propone en la vida lo consigue, que las distancias no las marcan los kilómetros sino las personas y los silencios, que en la vida por muy jodido que estés debes luchar por ella por que es sencillamente maravillosa y por que siempre hay alguien que estando mucho peor que tú es capaz de poner una sonrisa a su pesadilla mientras tú, frunces el ceño y te deprimes por lo que él o ella daría parte de su ser por vivir lo que tu vives en tu peor escenario.

Ojala me queden otros cuarenta años por vivir y después otros cuarenta más y así mientras pueda seguir soñando y seguir viviendo apasionadamente como lo hago en cada instante que me ofrece esta aventura llamada vida, pero eso no será posible, al menos los terceros cuarenta. Algún día, espero que tarde mucho me tendré que reunir en esa “salita de estar” donde seguro que están aquellos que se hayan quedado en el camino y revivir mi vida y los momentos que con ellos tuve y me sirvieron para ser lo que soy como persona.

En esa pequeña salita de estar, donde de momento están dos de mis estrellas, dando luz a esas complejas salidas del laberinto y poniendo sus manos en mi hombro y tirando de mis brazos hacia arriba cuando desfallezco.

Os quiero Abuelos y os siento por que sólo desaparecen de nuestras vidas y se ausentan aquellos que abandonan los corazones de los que quedan.

Dios quiera que pueda disfrutar aún mucha vida y dar mucha vida a los que me rodean, y vibrar, y sentir, y buscar la felicidad sin esperar a que llegue, y luchar, y bailar, y cantar, y correr, y caminar, y amar, y amar, y amar...

Ojala podamos vivirlo juntos de la mano, tomando un café y una tarta, o una caña en cualquier bar, corriendo por el monte o el asfalto, en la cumbre de esa montaña inalcanzable tiempo atrás, cruzando la meta de un maratón en cualquier ciudad del mundo, a la orilla del mar donde rompen las olas, bajo las trabajaderas o delante de un paso al cobijo de una bulla de Semana Santa, viajando alrededor del planeta una y otra vez, bajo una mágica luna como tantas me han embrujado y que hoy aparece llena como regalo del cielo para este día tan especial, bailando bachatas y salsas sin parar, recitando poemas a Sevilla en la distancia, saltando en un concierto a voz en grito, vibrando en una grada con mi gente y cantando el himno de los himnos pero juntos, juntos, siempre juntos...

39 y...

Cuarenta.

(TS...)

4 de enero de 2014

Relatos y experiencias de un soñador

Primer post del año.

Muchos sabéis de la existencia de este blog, otros posiblemente lo estaréis descubriendo ahora mismo, mientras estáis leyendo este post.

La falta de tiempo, no solo para escribir, sino tambien para poder preparar de manera adecuada multitud de albumes y galerías fotográficas para compartir con todos vosotros y porque no decirlo tambien, la carencia de experiencias viajeras por el mundo últimamente hacen que este blog, a veces, parezca que tiene menos movimiento del que debiera.

Prometo que tengo bastante material para plasmar, pero el tiempo, queridos amigos, es muy limitado y entre compromisos profesionales, personales y que la inspiración, en determinadas ocasiones, se encuentra de vacaciones, reconozco que "La experiencia de viajar" puede parecer estar un poco a la deriva.

Nada más lejos de la realidad, sueño con que algún día pueda dedicar el tiempo que merece esta faceta de mi vida, y sueño, "en secreto" claro está, con quién sabe que pueda ocupar esta dedicación en el día a día de este contador de relatos, historias y experiencias.

Los pocos, muchos para mi, que me seguís me alentáis y me animáis a que no deje de compartir con vosotros mis experiencias, mi humilde y sencilla manera de escribir y contar las cosas, eso para mi es todo un orgullo y lo que provoca, que a veces, aún con falta de tiempo, escriba algo y lo publique.

Hoy mismo, alguien que sigue este blog de manera especial diría yo, me ha preguntado: ¿Porqué no escribes un libro?

31 de diciembre de 2013

El secreto de los sueños. 2014, feliz año.

Dicen que los mayores sueños que tenemos e imaginamos siempre permanecen en secreto, se mantienen en un rincón privado de nuestro ser no sabemos si con la ilusión de que algún día se cumplan o la necesidad de mantenerlos vivos e inalcanzables como aliento y motor de nuestro día a día para poder lograrlos, disfrutarlos y vivirlos en algún momento.

Pero cuando alcanzamos un sueño pasan de tener esa condición de surrealista a tener la certeza de que se vive, pasando a convertirse en real, dejando de ser aquello por lo que fue concebido e imaginado, un simple sueño.

Una persona sin sueños, es una persona sin vida.

Un ser que todos los sueños que tiene los alcanza ha perdido la batalla de vivir, alguien que siempre mantiene vivo sus sueños aún sabiendo que muchos quedarán sin cumplir es aquel que desgarra cada minuto de su existencia como si fuese el último en busca de convertir lo imposible en posible, lo difícil en fácil y lo irreal en real.

Eso sí, siempre teniendo claro que en secreto quedan ilusiones, vivencias, momentos y sueños, muchos sueños.

7 de diciembre de 2013

Mi hermana, mi "Chiqui"...

Ya vale de dar vueltas en la cama, es el momento de empezar a disfrutar.

De vivir, de sentir y de gozar de este maravilloso día de diciembre que amanece como regalo para uno de los seres más increíbles que me rodean.

Hoy es tu día, el que tanto anhelas, el que tanto llevas esperando y el que creías no hace mucho que dificilmente podría llegar a tu vida. Pero la vida a veces da giros inesperados y provoca situaciones mágicas que hacen que los sueños de las personas se cumplan, que los tragos amargos pasen a convertirse en deliciosos elixires, que los momentos desagradables que parecen que no cesan, den paso a cuentos de principes y princesas.

Hoy aquella niña tan bella, aquel ser tan esperado en mi familia, aquel risueño bebé que vio la vida una fría tarde de Enero se ha convertido en la mujer que todo hombre quisiera consigo y que sólo uno tendrá el honor de acompañar al altar en la luminosa tarde que el destino tenía guardada para ti.

11 de noviembre de 2013

Mis amigos del cole


Nueve de noviembre de dos mil trece, amanece en San Juan de Aznalfarache, toca salir a entrenar, anoche llegué de Málaga, cené con mis padres pero hoy...



Hoy es de esos días que me siento como el niño que fui, como aquel pequeño hombre que cualquier cosa le ilusionaba por insignificante que fuera, como ese hijo que su madre despedía con un beso protector a las puertas de su cole mientras espera a sus compañeros de clase, a sus fieles amigos del “A” del Payán...



Pero la diferencia radica en que hoy sí, hoy mi madre me despide con el mismo beso y aquellos amigos de la infancia han quedado citados en aquella vieja puerta del Payán Garrido, 25 años después, para reencontrarnos y volver a revivir y recordar aquellas jornadas de cole entre pintadas prohibidas de “rotus carioca” en nuestros pupitres, a sentir el olor del polvo de tiza que desprendían los trazados de nuestros pacientes profesores en aquellas pizarras coronadas por la foto del mismo rey que hoy reina, hoy hemos vuelto a contar los minutos que faltan para que suene la sirena que nos daba el pasaporte a un recreo donde nosotros, los chicos, jugabamos al futbol o a “sota-caballo-rey”, y ellas, nuestras chicas, saltaban al elástico o vestían muñecas imaginarias de papel con sus “recortables”.



Hoy Rafael “el portero”, ha bajado del cielo para abrir las puertas del cole y de nuestros corazones a las doce y media.

1 de septiembre de 2013

Cinco años de experiencias viajeras, cinco años viviendo...

Hace cinco años ya, como pasa el tiempo.

Fue una mañana de sábado, septiembre de 2008, cuando decidí emprender un maravilloso viaje y dar forma a un sueño que llevaba tiempo queriendo hacer y no sabía cómo.

Entre 2003 y 2008 fueron años de diversos y distintos viajes por muchas ciudades y paises, lo que me llevó a un gran interés por contar lo que en ellos ocurría y enseñar aquellas primeras fotografías que empezaban a apasionarme de manera especial.

Pero el primer post no hablaba de ningún viaje en concreto, escribía sobre recuerdos de la infancia, sobre la amistad y por encima de todo algo me decía que aquel caluroso sábado me daría alas para empezar, no sólo a escribir sobre lo conocido en docenas de destinos, sino a escribir sobre el más apasionante de todos los viajes.

La vida misma.

31 de agosto de 2013

Treinta días

Desconecto 30 días, lo necesito y lo voy a hacer.

30 días en los que no voy a ver ni escuchar noticias en televisión y radio, en los que no pienso leer la prensa.

Un mes sin redes sociales.

Me llevo dos libros y un tercero pendiente de la improvisación. Leeré cada día y cada noche un mínimo de media hora, me aparto de las pocas personas que son influencia negativa y de aquellas inquietudes que no me desvelan, pero si me preocupan bastante últimamente, al menos durante un mes.

Daré gracias cada día por ver amanecer y por la oportunidad que me brinda el alba. Beberé mucha agua, nada de alcohol (como mucho algo de buen vino moderadamente) y comeré muy, pero que muy sano.

Seguiré haciendo deporte a diario para alcanzar mis grandes metas, que para otros pueden ser insignificantes, mis piernas acumularán casi 200 kilómetros entre asfalto, arena y montaña, y emprenderé una aventura en solitario que me haga sentir la emoción y la libertad que el yugo de la rutina diaria me impide.

20 de agosto de 2013

"Donde tus sueños te lleven", donde mis sueños me llevan...

Conocí a Javier Iriondo personalmente hace poco, en una conferencia que daba en el incomparable marco del hotel THB Reserva del Higuerón en Fuengirola.

Sabía de su existencia, había escuchado algo sobre su libro y por encima de todo, me apetecía mucho conocer de primera mano como y de que manera podría saber donde pueden llevarme mis sueños.

Tras casi dos horas de intervención y mientras el departía con algún empresario interesado en sus habilidades y técnicas de motivación y liderazgo yo me acerqué a comprar su libro y esperar pacientemente mi turno para la pertinente dedicatoria.

Tras un cordial saludo, estuvimos brevemente debatiendo sobre la capacidad de liderazgo de un conocido y prestigioso entrenador de fútbol, leí alguna que otra especial dedicatoria para aquellos que luchan y buscan sus sueños sin saber a veces cual es el camino para alcanzarlo y a continuación tomo aire, me miró fijamente y sobre la primera página en blanco de su texto escribió lo siguiente:

Para mi amigo Antonio Luis,
con el deseo de que aquí encuentres aquello que buscas porque ya está en ti.
Un saludo. Javier Iriondo :)

No quiero contar nada acerca del libro en concreto desde un punto de vista técnico literario porque mucho ya se sabe de esta obra, pero si puedo decir que es altamente recomendable para todo aquel lector que sea como yo, un explorador de frases ocultas y mensajes al alma escondidos entre párrafos.

28 de julio de 2013

Mark Knopfler, el alma de Dire Straits

El nerviosismo del día va dejando poco a poco paso a la magia de una agradable y veraniega noche de verano.

Casi ocho meses hace que tengo mi entrada para ver a uno de los que, personalmente considero un mito viviente de la música.

Considerado por muchos el mejor guitarrista de todos los tiempos, no lo sé, pero sin duda alguna, uno de los mejores de la historia seguro.

Puntualidad británica en la Plaza de Toros de la Malagueta, las luces se apagan, el publico empieza a vibrar y siete músicos, su banda, entran en el escenario. Tras ellos, con parsimonia, paso firme y esos andares característicos, Mark Knopfler se presenta ante miles de seguidores venidos de distintos lugares, agita su mano izquierda, estira los dedos antes de llevarlos al traste, la mano derecha está preparada, mirada al suelo cargada de esa timidez que durante décadas lleva por escenarios de todo el mundo, alza un poco la vista hacia la Alcazaba malagueña y empieza el sueño, el “Sultán del Swing” ya ha arribado en puerto…

23 de julio de 2013

El tiempo. Nuestra más preciada mercancía (El monje que vendió su ferrari y el viajero que vendió su rolex)

Me he tragado un nuevo libro. De esos que algunos llaman de autoayuda y cuantos más libros de estos leo más me doy cuenta de que menos ayuda necesito porque poco me enganchan a la historia salvo frases lapidarias o capítulos interesantes que aporten algo a tu día a día.

No obstante, “El monje que vendió su ferrari” de Robin Sharma lo que me ha aportado principalmente es la similitud que a veces logras encontrar con estos personajes pseudo-ficticios que dando un giro radical a su vida logran ganar la batalla de su Yo interior y de alguna manera muestran a aquellos que lo leen o leemos, que siguiendo algunas pautas básicas de cómo debemos vivir, nuestra vida puede ser mucho más plena e interesante con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

Esta fábula cuenta la historia de un rico y ambicioso abogado que tras sufrir un infarto durante un juicio y estar a punto de la muerte decide cambiar de vida, abandonar sus vicios, sus lujos, su extenuada vida laboral y su envidiada forma de vivir para trasladarse al Tibet junto a los Sabios de Sivana, convertirse en monje y volver un día para transmitir su sabiduría, serenidad, sencillez y armonía a uno de sus antiguos pupilos del bufete de abogados y en consecuencia a la vida que actualmente tiene.

Trece capítulos que permiten obtener una visión de que debemos hacer para ser mejores con nosotros mismos y con todo aquello que tenemos cerca.

Un libro cargado de citas interesantes y que tras terminar de leer su última página me prometí que fuese el último de estas características salvo una deuda que tengo con otro texto que comentaré en otro momento.

Sharma habla en el libro de dominar la mente, de marcar tu propósito en la vida, de vivir con disciplina, de servir desinteresadamente a los otros, de abrazar el presente y de la “más preciada mercancía” que tiene un ser humano.

El tiempo.

18 de julio de 2013

El Caminito del Rey. Si no arriesgas, no cumples tus sueños...

Un sábado de julio, cuatro y media de la tarde. Bar de la Estación de El Chorro.

Pido un café con leche, no se si para matar los nervios o por el simple hecho de lo maravilloso que es tomar un café entre las cuatro y las cinco de la tarde cualquier día.

Tres hombres sentados en una mesa afuera. Pregunto en el bar por Sergio y allí, en esa mesa junto con Victor y el Carni estaba Sergio sentado, tomando una litrona y comiendo un bocadillo.

A veces, por cosas del azar o quien sabe si de forma premeditada te cruzas con gente en la vida que son especiales por su manera de entenderla y de vivirla.

Sergio será mi guía, nuestro guía durante la travesía del conocido, increíble y maravilloso, Caminito del Rey.

Un saludo, las correspondientes presentaciones y una charla de media hora en la que rompemos el hielo e intentamos dejar a un lado el miedo o respeto al tan deseado camino.

Mochila en ristre, material a la espalda y empezamos la caminata hasta el puente del tren que da paso al inicio del primer cañón del Desfiladero de los Gaitanes, y allí, frente a una de las estampas que más me emocionan y me impresionan de todas las que he visto jamás se presenta, pegado a la pared de manera casi inexplicable, con la decadencia del paso de los años pero con la belleza desgastada de las miles de aventuras vividas a través de su recorrido, el Caminito del Rey.

29 de junio de 2013

Gracias Mandela, gracias "Madiba"


Define John Carlin en su libro “El factor humano” a Nelson Mandela como a un hombre que apuntaba a la semilla oculta que alberga cada ser humano, sabiendo sacar lo bueno que yace en el fondo de las personas.
 
 
Ahora, en el preciso momento que escribo, el gran Madiba se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Johannesburgo, rodeado de sus familiares y sobre todo con su pueblo, negros y blancos, blancos y negros, pendientes de su estado de salud.Y lo que es mayor aún, todo el pueblo del planeta también lo está.

Porque Mandela no es cualquier mortal, Mandela es de ese tipo de hombres que mi generación ha conocido desde siempre, hemos crecido con él y es ese tipo de personas que crees que son eternas, inmortales y que nunca llegará el momento de abandonarnos para siempre.

Pero “el abuelo”, premios nobeles de la paz y reconocimientos internacionales aparte, nos dejará un legado cargado de solidaridad, bondad y un ejemplo universal para la raza humana, en el que cuando un ser humano cree firmemente en un sueño, puede cumplirlo independientemente de las trabas, adversidades e inconvenientes que la vida ponga ante uno.

En sus casi tres décadas encarcelado en Robben Island tuvo claro que, al igual que Luther King, su gran sueño era que a la gente de su país se le juzgara, no por el color de su piel, sino por su carácter.

1 de mayo de 2013

Encuentros

Paseas a los pies de la Alcazaba de Málaga una agradable noche, esperas para cruzar de calle y frente a ti, en la otra acera, aparece una estrella. Una Estrella de nombre, por apellido Morente y la noche pasa a convertirse en única e irrepetible.

Encuentros.

Como éste, fortuitos, sin esperarlos y sin imaginarlos casi, son los encuentros que me gustan, los que anhelo y los que sueño.

Existen otros tipos de encuentros y también existen, los reencuentros.

Encontrarse en cada amanecer con un nuevo día o como dice Miguel “el bicho” con la escarcha en las amapolas y los tallos de las cebollas, encontrarse en lo más alto de una cima y gritar libertad.

Encontrar el sueño imposible, imaginar el encuentro de un sueño imposible y encontrar la gloria de alcanzar una meta y un reto personal casi improbable tiempo atrás.

Encontrarte con tu primer beso, con tu primer abrazo hermano y con la primera sonrisa de ese hijo que tanto deseas.

Pasear por una ciudad cualquiera, una mañana cualquiera y como por arte de magia girarte y encontrarte con esa persona que tanto hace que no ves, que tanto deseas ver y no esperas, o que nunca imaginarías que pudieses ver, pero ahí está, frente a ti.

15 de abril de 2013

José Luis Sampedro, el maestro de la libertad

Las personas deberíamos de aspirar, en vez de a tener más, a ser más, en una sociedad que parece que la gente está loca, cuando realmente, lo que está es manipulada y no entiende que el mundo es nuestra familia.

Hemos recibido una vida, pues vamos a vivirla.

En este mundo que vivimos nos han educado para ser borregos, para ser súbditos y no para tener libre pensamiento y así nos con la manera tan indiferente que contemplamos las cosas que ocurren a nuestro alrededor.

A veces hablamos de que el tiempo es oro, pero el oro no vale nada, lo único que tiene valor es la vida, con lo que en verdad, el tiempo, es sencillamente la vida.

El mundo, este mundo está traicionando a la vida y no hacemos nada por impedirlo.

Palabra de Don José Luis Sampedro.

20 de marzo de 2013

Quiero, me apetece. Lo hago...



La vida en muchas ocasiones nos depara situaciones y nos enfrenta a escenarios donde, a veces, no sabemos como actuar, ni que papel tenemos que adoptar en la obra.

¿En cuantas ocasiones nos vemos en un punto, que aún apeteciéndonos hacer algo, pensamos tanto en ello, que el tren se pasa y no lo cogemos a tiempo?

Hay un momento en el que debemos de tomar las riendas de nuestra vida y dar pasos al frente, dejándonos guiar por lo que nuestra alma y nuestro corazón ordene desobedeciendo todo aquello que el cerebro y la conciencia creen que es lo correcto.

En la vida, como en tantas y ante tantas situaciones, hay dos tipos de personas.

Los cobardes y los valientes.

De los primeros poco se sabe, salvo ellos mismos sobre si. De los segundos casi todo lo conocemos.

El cobarde renuncia, el cobarde nunca ve la inmensidad del cielo porque no salta al vacío. El cobarde no disfruta, se frena, no avanza y hasta, a veces, agarra y sujeta a un valiente que necesita y desea tomar aire, respirar y vivir.

28 de febrero de 2013

El tren y la vida


A esos amigos y amigas que esperan en el andén de una estación a que pare su tren, cuando a veces, si fuera necesario, hay que subirse en marcha.


Me desprendo del reloj y lo apoyo en la barra, me sirven un café caliente cuando sólo quedan 15 minutos para partir. Otra vez de nuevo aquí, en el apeadero de San Bernardo, otra vez de camino.

Es un corto pero intenso viaje.

Apenas dos horas y media desde Sevilla a Málaga, en un media distancia de Renfe que adapta su estructura al estrecho viario que la campiña hispalense cede entre sus verdes, húmedos y soleados campos.
Sevilla se va alejando por su abandonada periferia dejando el olor y el sabor a tierra mojada que la lluvia de la madrugada anterior le regaló.
Somos pocos pasajeros los que compartimos vagón, casi todos se han ido bajando en los apeaderos de Dos Hermanas, Marchena u Osuna.
El tren acaba de salir de la estación de Pedrera y se han bajado los únicos pasajeros que quedaban en el coche 1. Unos con equipaje y otros con bolsas de haber realizado compras en la capital. Una bella joven recién apeada del vagón se lanza a los brazos de un chico que la espera en el casi desierto andén que sirve de reposo para mi tren.
Hace tiempo que no se ven, seguro. La intensidad del beso y el abrazo los delata, el olvido y abandono del equipaje de ella a un lado como si no importase lo que transporta es el testigo de esa muestra de amor y pasión.
¿Hace tiempo? quizás sólo hace horas que no se ven, pero para ellos es toda una vida, o al menos, lo parece.
Eso suele ocurrirle a la gente que ama. Un segundo pasado sin la presencia del ser querido puede parecer toda una vida, puede, a veces, ser hasta insoportable pero el mágico reencuentro recompensa todo el tiempo transcurrido.

5 de febrero de 2013

"El poeta que ama" y 20 poemas de amor de Neruda

Algo de poesía nunca viene mal.
 
Adquirí este libro en un momento de mi vida en que todo lo que Neruda recita me recordaba a un cercano pasado.
 
Y fue por sorpresa, creyendo que lo que el gran poeta chileno contaría para mi sería el camino hacia el nuevo amor, me encontré todo lo contrario. Un corazón desolado, melancólico y roto por la pérdida o quien sabe si la huida de la mujer, de la musa amada.
 
Estos veinte poemas de amor y una canción desesperada, hoy no duelen tanto como antaño, hoy los disfruto de una manera distinta pero siendo capaz de desgranar la pasión, el ardor y la fuerza que Don Pablo transmite dejando a las claras que amar duele y que plasmar los sentimientos en forma de verso es un regalo para aquellos que, muy de vez en cuando, leemos o incluso nos atrevemos a escribir poesía.
 
Algo de amor en forma de verso...