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2 de noviembre de 2009

Agadir (Marruecos): Alá, Patria y Rey

"Alá Patria Rey", este es el mensaje que reza en la falda de la montaña que vigila Agadir y a los pies de su Castillo.

Son los tres pilares básicos de ideología marroquí: la veneración a Dios, el amor a su país y el tributo al monarca gobernante, actualmente Mohamed VI.

Los que conocen el Marruecos de décadas pasadas dicen que nada se parece a lo que el Rey actual está transformando ya no solo en materia económica sino tambien en el aspecto social y la paridad de derechos y obligaciones entre hombre y mujer.

Aunque actualmente un hombre marroquí puede casarse con hasta cinco mujeres, con dos condiciones: una que pueda mantenerlas y otra que su primera esposa lo permita.

Y digo yo (sin animo de ser machista) si difícil es la convivencia con una, ¿cómo debe ser la convivencia con cinco?

Prefiero no pensarlo.

Es Agadir una ciudad de contrastes, castigada en 1960 por un terremoto que hizo levantar una nueva ciudad a dos kilómetros de la antigua kasbah pero que dejo secuelas y detalles del desastre por muchos de sus rincones.

Sin duda de lo mejor las vistas desde el castillo a la ciudad, la costa y el principio del Atlas, también la acuarela de colores existente dentro de una medina rodeada por una muralla con once puertas en la que hay que tener mil ojos con los niños de bolsas azules, jóvenes granujas que se ofrecen para ayudarte en las compras pero que al más mínimo descuido te despluman.

Añadir es uno de los principales destinos turísticos de Marruecos gracias a su extensa y maravillosa playa bordeada por lujosos complejos hoteleros que para nada estan en consonancia con el interior de la ciudad donde igual te puedes encontrar a alguna sorpresa como le ocurrió a mi amiga Silvia que contaba con asombro e incredulidad como había visto a un transeúnte agachado con la chilaba a la altura de los sobacos hacer sin ningun pudor sus necesidades en la vía pública.

Atutiti, atutiti…

Solo me quedo con las ganas de darme un baño en una de las playas más bonitas que he visto.


Ventanas de la Mezquita de Agadir

Puerta de la Mezquita

Alminar

Bereberes a caballo

Servicio Técnico TV

Puesto de especias y legumbres

Plaza central de la nueva Medina

Ahumando pescado

Pelando almendras para realizar Aceite de Argán

Vistas de la ciudad de Agadir

Murallas del Castillo de Agadir y vistas del inicio del Atlas

Camello esperando cliente

Montaña con la inscripcion: Alá Patría Rey, coronada por el castillo

Playa y Bahía de Agadir vista desde el Castillo



Casablanca, la ciudad donde nunca se rodó la película

Es curioso pero "Casablanca", la famosa película protagonizada por Humphrey Borgart e Ingrid Bergman no se rodó en la ciudad marroquí.

Muchos preguntan:

¿Dónde está el Café de Rick?, ¿dónde tocaba Sam el piano? pues hay que ir a Hollywood para conocerlo porque en Casablanca, Bogart no fue ni a comprar tabaco.

Casablanca, capital financiera de Marruecos es sin duda la ciudad marroquí más “europea” y globalizada, totalmente influenciada por el dominio galo pasa por ver como sus céntricas avenidas con intenso tráfico están llenas de tiendas con las primeras marcas de moda o cadenas de cafeterías y restaurantes de comida rápida y no tan rápida.

Su zona turística y costera es muy similar a otras que bañan la costa azul francesa con restaurantes y hoteles de lujo donde se puede apreciar como esta ciudad marroquí es muy distinta de otras, aquí se pueden contemplar a mujeres que pasean sin el cabello cubierto y multitud de turistas, principalmente gabachos que optan por Casablanca como segunda residencia o lugar de vacaciones.

Pero 1993, es sin duda un año que marca un antes y un después en la ciudad, tanto en el aspecto religioso como en el turístico. Ese año abre sus puertas a la oración y a la visita la mezquita más grande del Islam, tras La Meca.

La Mezquita de Hassan II, un templo majestuoso, que a falta de espacio para su edificación se le gano terreno al mar en una obra faraónica llena de controversia por el elevado coste que tuvo pero que ha sabido integrarse en la ciudad y convertirlo en uno de los pocos lugares de oración islámica al que pueden acceder personas de otra religión en visita turística incluyendo la zona de purificación o abluciones.

Interesante ciudad Casablanca para perderse por muchos de sus rincones y disfrutar de enclaves bellos y coloridos envueltos por cualquier edificio de arquitectura árabe-andalusí, como el Mahkama Pachaa.
Tengo que reconocer que la arquitectura árabe me enamora, quizá sea por la influencia de la Giralda.


Mezquita de Hassan II

Nave central de la Mezquita

Sala de abluciones

Columnas (interior de la mezquita)

Explanada de la mezquita

Puerta interior

Alminar (sepia)

Edificio frente a la Mezquita

Iglesia Católica Ntra. Sra. de Lourdes

Region du Grand Casablanca (edificio municipal), interior

Merci, milagros de Lourdes

Puerta del Palacio Real de Casablanca

Puerta en el Mahkama Pachaa

Artesano del cobre cincelando



21 de octubre de 2009

Vuelvo al Caminito del Rey, Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes

Hace dieciocho años hice el Caminito del Rey con mis amigos de la adolescencia llegando en tren hasta El Chorro y atravesando las antiguas vías del viejo ferrocarril Sevilla-Málaga accedí a esa maravilla de la ingeniería humana con todo el valor que te dan los dieciséis años y toda la libertad que te ofrece unas vacaciones de verano sin picar el lunes en el curro y sin tener una hipoteca a cuestas.

Ahora con veinte kilos más, bastante menos peso en la mochila, una futura familia, una hipoteca exigente y durmiendo en autocaravana vuelvo a los pies del Desfiladero de los Gaitanes para experimentar una mezcla entre la nostalgia del pasado y la satisfacción de volver a un lugar donde años atrás soñabas con un presente similar al que ahora disfruto.

Es cierto que aquello de que: “El tiempo no pasa, lo que pasan son las personas”.

Puente de Hierro del ferrocarril Sevilla - Málaga

Accediendo al Caminito

Pared este del desfiladero

El Caminito del Rey desde un balcón del tunel

Vista del Desfiladero de los Gaitanes

Haza del río, Presa de la Encantada

Vistas de El Chorro

Donde acampó Abderraman III

Monte Huma

Inicio o final (según se mire) del Caminito del Rey

La Casa del Ingeniero

Arco gótico

Vista del embalse

Cae la tarde



10 de septiembre de 2009

Benahavís, paraiso gastronómico

Hacía años que no iba por la Costa del Sol, solo y exclusivamente por motivos de ocio, pero tenía claro que cuando pudiera sería para conocer un rincón medio serrano, medio costero del que me habían hablado muy bien.


Benahavís es ese rincón, “Paraíso gastronómico de la Costa del Sol”, este mensaje nos recibe a la entrada del pueblo y puedo dar fe de ello, Benahavís es sin duda un paraíso en lo que a la comida se refiere entre otras cosas, como poder disfrutar de su entorno natural, del encanto de su gente y de su privilegiado clima.


Pasear por sus calles, que dejan la huella de antigua villa morisca, es sin duda un atractivo visual que apuesta por un pueblo que gira en torno al turismo y más concretamente al turismo del papeo.


Fiel reflejo es la Calle Málaga, arteria principal de la localidad que ofrece decenas de restaurantes desde su inicio en la Plaza hasta su final en la cuesta que desemboca en la terraza de Rufino, primera etapa gastronómica de mi visita donde la atención, el trato amable y el buen comer es todo en uno. Espectacular el salmón al champán, el pato a la naranja y tantos platos que hacen que los guiris, y los no guiris, se sientan atraídos noche tras noche por este rincón culinario.


No puedo olvidar el Solomillo a la Abuela de Manolo Espada “La escalera”, como dijo su “metre”: “Menos mal que la Abuela se fue con los billetes pero dejó la receta”, su forma particular de entregar la cuenta en un simple papel a boligrafo y con un dibujo mezcla entre abstracto y curioso que no deja de ser un detalle que lo diferencia.


La Sartén, con más de 50 años y su espectacular terraza, sin duda el lugar más fresco que encontré, ese Pulpo a la Plancha, generoso, y una extraordinaria carta de vinos.


El discurrir por Benahavís te permite ir haciendo una ruta donde vas parando en bares y terracitas como La Parrilla, el patio de Villa Josefa, Donde Kike y tantos y tantos rincones que te permiten disfrutar de este bello pueblo que quizá a simple vista ha perdido su esencia de antaño pero solo durante las horas que el turista lo invade.


Benahavís, buen provecho.



Vistas de Benahavís desde el Gran Hotel

Terraza del Restaurante Rufino

Calle Málaga

La Escalera de Manolo Espada

Detalle en el patio de "Villa Josefa"

Rincón desde la Plaza del Mirador

Terraza típica

Esquina

El Gran Hotel Benahavís

"Hotel Amanhavis" integrado en la arquitectura del pueblo